
(Publicado por Prensa YVKE, Heison Moreno) 21 de junio 2009. -El Cacique Tiuna fue una figura fundamental de defensa contra el invasor español en la época de la masacre indígena (la colonización). Ejercía su poder en Los Guayabos (Catia La Mar). Acompañado de miles de indios luchó por su tierra y su gente. Dicen que murió a causa del flechazo de un indio traidor. Sin embargo, hoy, más fuerte, el espíritu combativo de Tiuna revive con el ánimo y la esperanza de los jóvenes que se han integrado a la Escuela de Hip Hop Endógeno Tiuna, El Fuerte, para ocupar su tiempo a favor de la cultura y liberar sus conciencias de modelos extranjeros.
“Antes yo pensaba que la vida era fácil, ahora veo que no es tan cómoda como todos creemos. La vida se gana”. Así piensa Madeilne Ramírez, cuyo pseudónimo o “aka” -como se le conoce en el mundo del Hip Hop-, es KakII. Esta joven ingresó en la Escuela de Hip Hop Endógeno hace sólo tres meses, pero afirma muy convencida que ha aprendido “mucho” y que su conciencia “cambió totalmente (…) ahora tengo un modo distinto de ver las cosas”, dice.
Otros 81 muchachos y muchachas de sectores populares se han formado en la Escuela de Hip Hop Endógeno Tiuna, El Fuerte, única en Venezuela y modelo en el mundo. Ubicada en Longaray, en el popular sector de El Valle, en Caracas, esta academia al aire libre funge de espacio para la formación de jóvenes provenientes de diferentes barrios de la capital venezolana, quienes han encontrado en Tiuna una alternativa para su expresión y la conquista de sus sueños.
Tiuna “te da conciencia y te ayuda a reflexionar y a querer a las otras personas. La vida monótona que yo tenía cambió”, cuenta KakII. En cierto modo, los estudiantes de Tiuna, El Fuerte, participan de una formación integral que los llama a despertar sus conciencias sobre los hechos que ocurren no sólo en su comunidad, sino en el resto del mundo, más allá de sus barrios, pero “difundir tu consciencia a otra gente no es tan fácil como otros creen”, reconoce KakII.
Es por ello que los 82 jóvenes que hasta ahora integran la escuela como estudiantes reciben una preparación que abarca los cinco elementos del Hip Hop: el DJ, el Graffiti, el Big Boy o Big Girl y el MC o maestro de ceremonia. “Estos 4 elementos nosotros los utilizamos como herramientas pedagógicas para la formación política, cultura y social y como un quinto punto muy importante asumimos unas clases con mucha más intensidad en cuanto a esa capacitación política y cultural”, afirma Rubén Loaiza, director de la escuela endógena.
“Creemos que el arte es netamente política y debe estar acompañado de un proceso de formación en ese sentido”, destaca Loaiza y explica que hacen énfasis en esto porque “una de las grandes cosas por las cuales a los latinoamericanos nos han podido invadir culturalmente es porque carecemos de un proceso y de un acompañamiento entre nosotros mismos de socialización de saberes”.
El director de Tiuna, El Fuerte, comenta que su intención es poder multiplicar esta escuela en distintas parroquias, “de hecho es una propuesta que nace también de los mismos estudiantes, porque ellos quieren desarrollar estas experiencias en sus propias comunidades”.
“El llamado es para todos los panas que se encuentran en los barrios y en toda la ciudad de Caracas a que identifiquemos bien al enemigo. El enemigo no es el hermano que vive con nosotros en el barrio (…) tenemos otro camino para protestar y rebeldizarnos y ese puede ser la música y aquí en la escuela de Hip Hop podemos encauzar esa rebeldía y ponerla en sintonía con el proceso revolucionario que nosotros vivimos”.
Los jóvenes necesitan espacios para la expresión
Piki Figueroa, fundador de la escuela, explica que en la mayoría de los casos “los jóvenes son los protagonistas de los hechos violentos por falta de espacios y herramientas”. Explica que “muchas personas no comprenden los modos y maneras de los jóvenes” y por ello en Tiuna tratan, a través del arte, de darle a los chamos “un espacio para la participación”. En ese sentido señala que su objetivo es “rescatar nuestras raíces y nuestra venezolaneidad, porque el Hip Hop es una cultura de los excluidos”.
Figueroa aprovechó la ocasión para solicitar el apoyo de todas las instituciones del Estado a que apoyen a Tiuna, El Fuerte, para que la formación pueda llegar a muchos más jóvenes y la iniciativa se replique.
“No todo se resuelve con violencia”
Francisco Navas, “aka Big Jack”, cuenta su experiencia en la escuela Tiuna, El Fuerte: “Al principio mi mamá y mis hermanos no estaban de acuerdo, porque pensaban que aquí lo único que hacíamos era consumir droga, aunque eso es lo que no hacemos. De cierta forma yo le hice ver a mis familiares que no estoy haciendo nada malo, sino que estoy participando en algo productivo para mí y para la sociedad. Los chamos que están en la delincuencia tienen una salida y se pueden llegar hasta aquí, al Tiuna… Si están achantados en sus casas y andan malandriando por ahí que se lleguen al Tiuna porque aquí los vamos a recibir con los brazos abiertos y van a aprender muchas cosas, no se van a ir con las manos vacías. La vida no es como ustedes piensan, no todo se tiene que resolver con violencia. Hay otros medios con los que podemos solucionar las cosas”.
"En vez de estar haciendo una vaina mala vénganse al Tiuna"
Kratos, un jóven de Petare, comparte su historia: "Yo soy una persona que he vivido burda de roncha y es preferible estar aquí en El Tiuna, haciendo cualquier actividad que apoye a la cultura, en vez de estar vendiendo, porque eso era lo que yo hacía. De paso no le recomiendo eso porque uno sufre en ese camino. Es mejor que dediquen su tiempo en una cultura bien y productiva, les va a ayudar, les da conocimiento, les da saber, que eso es lo que uno se lleva a la tumba, porque así hagas lo que hagas, lo que te llevas es tu cuerpo y tu conocimiento, hermano. Se los suplico, en vez de estar haciendo una vaina mala vénganse al Tiuna".
Para integrarse a la Escuela de Hip Hop, puedes llamar al número 0212.428.58.80 y preguntar por Rubén o acércarte al sector Longaray en El Valle, al lado de los bomberos.